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El Grito de Edvard Munch

Esta obra elaborada por Edvard Munch fue completada en 1893 y desde el momento de su creación, obtuvo muchas críticas controversiales.

En una época en la que se admiraba el naturalismo, El grito fue una compilación de cuatro versiones de este expresivo cuadro tan representativo del momento histórico que se estaba viviendo.

Hay muchas versiones que tratan de explicar lo que el andrógino del cuadro está expresando, y se basan en la vida del autor, para justificarlo. Pero me parece que el valor de la obra está en el hecho de que esa emoción se justifica por sí sola para prevalecer en la historia como una de las obras más importantes de la historia del arte.

Una de las versiones de posible inspiración para El grito es la atormentada vida de Edvard, pues se dice que siendo aún un niño, sufrió la severidad de su padre y la muerte de su madre y hermana.

El grito se acomoda de manera intemporal en la clasificación del expresionismo, que suele entenderse como “la deformación de la realidad para expresar de forma más subjetiva la naturaleza y el ser humano, dando primacía a la expresión de los sentimientos más que a la descripción objetiva de la realidad”.

El grito fue una de las obras más importantes del artista delineando las características del movimiento expresionista y convirtiéndose en una imagen de ícono cultural.

Pero no fue tan sencillo el proceso, el régimen nazi prohibió el arte de Munch porque lo consideraban degenerado dada su oscuridad y manera subjetiva y emocional para entender el mundo. Fue hasta después de la Segunda Guerra Mundial que la obra adquirió el estatus de ícono. En 1961 la revista Time utilizó la imagen para la portada de su edición dedicada a los complejos de culpa y ansiedad. Y eso fue uno de los sucesos que comenzó a establecer a El grito con la importancia artística que se merecía.

Edvard se explicaba; “la enfermedad, la locura y la muerte fueron los ángeles que rodearon mi cuna y me siguieron durante toda mi vida”.

La obra se caracteriza por representar con sus colores y sus formas la misma angustia que se quiere representar en la figura. Las formas se retuercen y los colores son completamente arbitrarios, pues intentan expresar el sentimiento del autor y no una verdad racional.

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