Home / Arte / Mark Rothko: Encuentros de color

Mark Rothko: Encuentros de color

Gran parte de la ideología de nuestra sociedad urbana nace de querer “comprenderlo todo”. Esto se puede deber a que sencillamente no soportamos la experiencia de ser incapaces de controlar algo, todo lo que nos rebasa nos genera estrés. Sin embargo, cuando “entendemos” algo, lo “dominamos” y lo hacemos nuestro a manera de concepto para no correr el riesgo o no permitirnos correr el riesgo de vivir en la indeterminación.

Este poder de razonamiento nos hace alejarnos de la parte intuitiva del cuerpo, de sentir y experimentar sin explicarlo.

La obra de Mark Rothko es una experiencia visual, tiene algo más que mostrar o explicar sobre las cosas, su arte es uno que existe mientras sea visto.

Mark Rothko fue uno de los artistas más influyentes del expresionismo abstracto, nació en Letonia en 1903, se mudó a Nueva York en 1910 cuando todavía era un niño, lugar donde después se quitaría la vida.

Al  igual que otros artistas cómo Kandinsky, Duchamp y Mondrian, ofreció una visión desde otro lugar para la consideración de lo bello en el arte. Rothko abandonó el trabajo figurativo para expresar y plasmae “la forma sin forma” a través del color en su obra.

Cuando uno se para frente a los cuadros de Rothko eres capaces de percibir la viva emoción del pintor. Los colores se convierten en la fuerza material, dejando de ser una cosa abstracta, son la fuerza misma de la pintura.

Actualmente se pueden encontrar tres piezas de Rothko en el Museo Tamayo de la Ciudad de México.

Recibe lo mejor de Un día más Culto en tu mail
Suscríbete a nuestro newsletter y recibe nuestro mejor contenido

Dejar un comentario

Desplazar hacia arriba