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Buda y la parábola de la flecha envenenada

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Buda, dentro de toda su sabiduría, daba guía a sus discípulos, pero como suele suceder, las preguntas a lo desconocido surgen. Es fácil comprender por qué los aprendices del gran maestro externaran sus inquietudes acerca de la naturaleza del cosmos, del hombre, de la vida y de la muerte. Ante tal bombardeo de preguntas, Buda se remitía a contar una historia de un hombre que había sido herido por una flecha.

 

La historia es la siguiente:

“Hubo una vez un hombre que fue herido por una flecha envenenada. Sus familiares y amigos le querían procurar un médico, pero el hombre enfermo se negaba, diciendo que antes quería saber el nombre del hombre que lo había herido, la casta a la que pertenecía y su lugar de origen. Quería saber también si este hombre era alto, fuerte, tenía la tez clara u oscura y también requería saber con qué tipo de arco le había disparado, y si la cuerda del arco estaba hecha de bambú, de cáñamo o de seda. Decía que quería saber si la pluma de la flecha provenía de un halcón, de un buitre o de un pavo real… y preguntándose si el arco que había sido usado para dispararle era un arco común, uno curvo o uno de adelfa y todo tipo de información similar, el hombre murió sin saber las respuestas”.

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El propósito del sabio era que sus discípulos entendieran que la actitud del hombre herido es completamente ridícula. Nuestro foco de atención generalmente se encuentra en información que no es necesaria para el aquí y el ahora. Podría parecer un ejemplo ridículo, pero la realidad es que todos pasamos por algo similar sin siquiera darnos cuenta.

 

Nuestra necedad nos lleva a realizarnos preguntas irrelevantes todos los días. De cierta manera, nos han herido con esa flecha envenenada, es decir que todos estamos muriendo, pero nos enfocamos en información que por más fascinante que pudiera parecer no tiene importancia y damos un mayor valor a lo que nos desvía de nuestra realidad.

 

Buda, con esta parábola de la flecha envenenada, nos enseña el camino al equilibrio, que se encuentra en responder con acciones a lo meramente necesario. Así que hoy puedes comenzar en este sendero. Toma un momento para analizar lo que es imprescindible en tu vida y te darás cuenta que es tan contundente como una flecha enterrada en tu cuerpo.

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