Home / Cultura General / El Calendario

El Calendario

calendar

Cierra los ojos, intenta imaginar la cocina o tal vez el comedor de tu hogar, y busca en algún rincón un objeto antiguo que cuelga, como un amontonamiento de papeles que dibujan en sus hojas un enrejado; es el mismo que tiene Don Paco en su vulcanizadora, excepto que el tuyo no ilustra a una muchacha de poca ropa en la carátula. Es el calendario y aunque el tuyo solamente exista en tu iPhone y vagamente en tu memoria, hoy es momento de dar un recorrido y conocerlo a profundidad, pues la humanidad tardó muchos miles de años para poder definirlo de forma tan exacta, para que tú no pierdas tu cita con el dentista. En agradecimiento a esta noble labor, continúa leyendo.

El calendario es el sistema de conteo del tiempo que utilizamos en este planeta, las reglas que tenemos para organizar cronológicamente nuestras actividades. A través de la historia de la humanidad, el hombre siempre ha buscado la manera de establecer normas que rijan el tiempo a fin de dar funcionalidad a la sociedad, utilizando herramientas naturales para hacerlo. Así, en la antigüedad fueron vigentes los ciclos lunares y a partir de su duración nacieron los distintos calendarios que hoy son historia. Hoy, nuestro calendario utiliza como su referencia al sol y sus ciclos en relación a la Tierra, denominándolo Calendario Solar.

El primer calendario solar que conocimos fue nativo de Egipto, tres mil años antes de Cristo. Y sin embargo, el calendario que conocemos hoy tiene su origen en la antigua Roma. En ese entonces, se denominaba “calendas” a los primeros días de cada mes, y “calendario” al registro de las calendas dentro de un año. Muchos años fueron necesarios para definir el calendario, pues estaba integrado por once o doce meses dependiendo del ego de los emperadores quienes buscaban darse crédito y añadir su nombre a este sistema.

En la antigüedad, el año comenzaba, no en enero como sucede en la actualidad, sino en el mes de marzo. Los nombres se dedicaban a la honra de las deidades; marzo es el mes dedicado a Marte, dios de la guerra. Abril significaba “abrir” y en teoría era dedicado a Afrodita, diosa de la fertilidad. Mayo era el mes dedicado a Maia, diosa de la primavera. Junio era el mes dispuesto a la diosa Juno, esposa de Júpiter y deidad del matrimonio. Después seguían los meses de Quinctilis, el quinto mes del año, Sextilis, September, Nouember, December, Ianuarius y Febraius en orden numérico.

Pero en los años de mando de Julio César, fue ordenado realizar algunos cambios para dar gloria a los gobernantes y así el mes Quinctilis fue reemplazado por Julio y Sextilis por Agosto. Julio César encargó entonces al astrónomo Sosígenes la elaboración de un calendario definitivo y fijó finalmente y después de muchos cambios la duración exacta de 365 días, más seis horas. Este cálculo era genialmente exacto, pues con las escasas herramientas de la época, Sosígenes se equivocó solamente por 11 minutos y 9 segundos, que más tarde establecerían los años bisiestos. Este era el Calendario Juliano, vigente muchos, muchísimos años hasta el apogeo de la Iglesia Católica.

Los errores, aunque minúsculos, hacían de éste un calendario imperfecto, por lo que en el año de 1582, el Papa Gregorio XIII encomendó la reforma que daría origen al Calendario Gregoriano, sí, el mismo que nos administra hoy en día. En ese entonces, se tuvieron en cuenta aspectos importantes como los equinoccios, las estaciones, hasta poder sincronizar casi perfectamente el tiempo.

Poco a poco, todos los países del mundo se fueron sumando a esta nueva forma de gestión del tiempo, y hoy es considerado el principal, aunque existen más de cuarenta calendarios distintos. Y sin embargo, todavía constan fallas muy pequeñas, que el hombre no encuentra cómo resolver, como el hecho de que cada cuatro siglos se pierden 3 días, por escasos segundos que son ignorados; días que sobran, días que faltan. Años, meses, días, horas, minutos, segundos y milésimas que pasan inadvertidos ante los ojos del hombre y se escapan de pasar lista.

Saber cómo organizar el tiempo no es un atributo contemporáneo. Hoy, marcamos en un bosquejo las cosas importantes, las de verdad, los cumpleaños, las llamadas de larga distancia con los amigos, el aniversario de bodas. Aunque todo está en el pasado, la pasión humana se esfuerza por crear un orden en el tiempo y traer de vuelta los momentos felices. El calendario es mucho más que días que se sustituyen y que se suceden uno tras otro. Es la prueba determinante de la inteligencia humana en el planeta, la capacidad y la genialidad de nuestra especie para poder observar los fenómenos de este mundo, resolverlos, medirlos, dominarlos y usarlos para su propio bien.

 

Recibe lo mejor de Un día más Culto en tu mail
Suscríbete a nuestro newsletter y recibe nuestro mejor contenido

Dejar un comentario

Desplazar hacia arriba