Home / Cultura General / ¿Hilo rojo contra el mal de ojo?

¿Hilo rojo contra el mal de ojo?

Resulta muy común encontrar pulseras de color rojo atadas a la mano de los más pequeños de la familia. Incluso, alguna vez le habrán recomendado a las embarazadas atarse un hilo rojo a la cintura para protegerse del mal de ojo. ¿De dónde viene esta tradición, si se le puede llamar así? ¿Tendrá fundamento alguno?

Resulta, según la Kabbalah, que el mal de ojo es una fuerza negativa que se refiere a las miradas hostiles y malintencionadas que recibimos de la gente a nuestro alrededor impidiendo que alcancemos nuestro potencial pleno en todas las áreas de nuestra visa.

Existe también una tradición antigua que consiste en enrollar un hilo rojo siete veces alrededor de la tumba de Raquel. La gran matriarca, esposa de Jacobo, tras años de infertilidad dio a luz a José y posteriormente a Benjamín. Fue durante el nacimiento del segundo que Raquel falleció y fue enterrada en tierra israelita.

Tras enrollar el hilo rojo alrededor de su tumba, éste recibe poderes místicos. El hilo se corta en piezas y se lleva atado a la muñeca izquierda, es decir, del lado receptor del cuerpo y el alma. Al hacer esto, según los kabbalistas, se puede recibir una conexión vital con las energías protectoras que rodean la tumba de Raquel permitiendo utilizarlas en cualquier momento.

El hilo ha de ser de lana pura teñida de rojo, donde el color representa nuestra sangre, tal como los glóbulos rojos son la fuente de salud. Atar el hilo a la muñeca es una forma de “vacunarnos” contra la maldad, daño producido por celos del ego. Adicionalmente, el rojo, al ser el color con la menor frecuencia en el espectro, sugiere que posee el nivel mas bajo de negatividad.

Para colocarlo, se requiere realizar siete pequeños nudos que se va atando con una oración especial en hebreo, se debe hacer la promesa de evitar hablar o pensar de forma negativa sobre cualquier persona, incluido uno mismo y éste se deja puesto hasta que simplemente se parta.

La oración de Ben Porat debe leerse en hebreo de derecha a izquierda y comienza así: “Ben Porat Yosef Ben Porat Alei Ain…”

Finalmente, recordar que la Kabbalah no es una religión sino un cuerpo de sabiduría mística que se enseña a todo interesado y para ello, no es preciso ser judío. Claro, en cada quien queda elegir creer o no, portar el hilo o no.

Recibe lo mejor de Un día más Culto en tu mail
Suscríbete a nuestro newsletter y recibe nuestro mejor contenido

Dejar un comentario

Desplazar hacia arriba