Home / Cultura General / Insólitas costumbres del antiguo Egipto

Insólitas costumbres del antiguo Egipto

Hablar del antiguo Egipto es hacer referencia a una época casi de fantasía, con faraones, momias, dioses y gigantescas pirámides llenas de grandes tesoros.

El misterio alrededor de esta cultura aún persiste, sin embargo, poco a poco hemos tenido la fortuna de conocer un poco más acerca de ellos y su forma de vida que, aunque es realmente fascinante, también llegó a ser muy curiosa, por así decirlo.

Hombres que menstruaban

Los habitantes del antiguo Egipto tenían que hacerle frente a un sinfín de enfermedades, pero la que más llama la atención es la esquistiosomiasis, que según información rescatada, infectó a casi toda la población.

¿Pero qué tiene de fascinante dicha enfermedad? Bueno, resulta que uno de los principales síntomas de la esquistiosomiasis es que provoca sangrado en la orina.

Los egipcios se enfermaban tan seguido, que esta condición se volvió tan común que en un momento de la historia, los egipcios dejaron de inmutarse por ella y comenzaron a creer que los hombres también menstruaban, incluso, orinar sangre era visto como una señal de que el hombre estaba listo para embarazar a la mujer.

Las mujeres hermosas no van a la morgue

Usualmente, cuando un hombre moría en el antiguo Egipto, era embalsamado y enterrado rápidamente, pero con las mujeres esta dinámica era distinta, especialmente con aquellas muy hermosas o pertenecientes a la realeza.

Se cuenta que un embalsamador que tenía como trabajo momificar a una bella joven perteneciente a la realeza, fue atrapado practicando un acto de necrofilia con el cuerpo.

Esto despertó una ola de paranoia entre los egipcios, pues ni siquiera los emperadores confiaban en sus trabajadores para embalsamar a sus esposas, por lo que instauraron una ley que prohibía que las mujeres hermosas o poderosas fueran enviadas a los embalsamadores inmediatamente a su muerte, sino que lo hacían hasta pasados algunos días para que el cuerpo comenzará a descomponerse.

El cabello era para los pobres

Gracias a las pinturas y a los textos que se han podido rescatar sobre esta cultura, sabemos que la mayoría de habitantes del antiguo Egipto afeitaban sus cabezas y hoy sabemos la razón de ello.

Así como abundaban las enfermedades, también lo hacían los piojos.

Según reportes de científicos y exploradores que han podido acceder a las tumbas de los antiguos faraones, estás estaban infestadas con piojos.

Los piojos eran un problema serio, pues gran parte de la población los tenía y aunque existían varios remedios para combatirlos, la manera más rápida de deshacerse de ellos era afeitándose la cabeza. Aquellos que tenían mayor complejo con los piojos preferían afeitarse todo el vello corporal también.

A diferencia de los hombres que no tenían problema para lucir sus cabezas calvas, las mujeres, principalmente aquellas pertenecientes a la nobleza, preferían hacerse de una bonita peluca, la cual tenían que renovar periódicamente porque también era atacada por los piojos.

La población de nivel más bajo solía dejarse crecer el cabello, cuidándolo en exceso para poder cortárselo y venderlo a los fabricantes de pelucas.

Recibe lo mejor de Un día más Culto en tu mail
Suscríbete a nuestro newsletter y recibe nuestro mejor contenido

Dejar un comentario

Desplazar hacia arriba