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La aviación comercial

azafata

El lanzamiento de los primeros aviones se remonta a la década de 1910, cuando se inauguró un transporte aéreo de correo durante la Primera Guerra Mundial. Fue hasta 1919 que se crearon las primeras compañías aéreas comerciales, de aquellas, las que siguen existiendo hasta ahora son KLM y Avianca.

Uno de los cambios más influyentes en la aviación fue la introducción del motor a reacción, el cual hizo que se redujera el tiempo de los trayectos de sobremanera, la primera aerolínea en usarlo para sus vuelos comerciales fue British Overseas Aircraft Company.

Todo el acto de volar se convirtió en un gran lujo de la época. Las mujeres que podían hacerlo se ponían sus mejores ropas. Casi al mismo tiempo se inició el oficio de aeromozas con la petición de una mujer, Elle Church que quería ser piloto en 1930 para Boeing Air Transport. Pero aunque sabía muy bien volar, no la dejaron ser piloto porque se consideraba de alto riesgo para las mujeres, por eso, decidieron contratarla como enfermera, pues era su profesión. En una entrevista con la aerolínea, Church les dio la idea de tener aeromozas, por lo que se convirtió en la primer aeromoza del mundo.

Con el tiempo, el papel de las azafatas fue cambiando y se convirtió en uno de los atractivos para viajar. Fueron un ícono de una época marcando el inicio de la independencia femenina. Pues aunque utilizaban su imagen provocativa para vender, ellas tenían la libertad de conocer todo el mundo y valerse por sí mismas económicamente. Las condiciones para ser aeromozas no eran tan permisivas. Se cuenta que tenían que ser solteras, tener menos de 26 años, estar bien arregladas y que incluso su peso era monitoreado.

Fue en 1944 que la Convención Internacional sobre Aviación Civil se celebró en Chicago para desarrollar diferentes reglas sobre el transporte aéreo comercial. A esto se le llamó “cielos abiertos” pues son los acuerdos a los que se llegaron de forma bilateral o multilateral en los que se establecía que si una persona quería cruzar la frontera de un territorio considerado Estado debía tener el previo consentimiento. Si el avión no tenía autorización, podría ser considerado un acto de guerra.

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