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Líderes del caos

¿Quién, en el universo en el que vivimos, es capaz de guiar a la humanidad por los senderos de la justicia y la igualdad? ¿Quién es lo suficientemente valiente para ostentar el poder, sin dejarse llevar por sus encantos? ¿Quién es verdaderamente un líder? La historia está llena de hombres y mujeres que han sabido mover, inspirar y guiar a miles de personas hacia una meta en común. Hombres y mujeres con características que los distinguen de los demás, y los convierten en el motor de una sociedad.

Pero, ¿qué pasa cuando estas características y dones, se dan a la persona equivocada? ¿Qué sucede cuando la fuerza que mueve montañas, pertenece a hombres que empujan al mundo en la dirección equivocada? Todos, o por lo menos la mayoría de nosotros, conocemos la historia de Hitler, Stalin y Mussolini, y las atrocidades, genocidios y crímenes contra la humanidad que cometieron. Pero existen otros como ellos, que escribieron los capítulos más obscuros de la historia de la humanidad, los líderes del caos.

  1. Islom Karimov (Uzbekistán)

Karimov es el actual presidente de Uzbekistán y lo ha sido desde el 24 de marzo de 1990. Se le acusa de prohibir los partidos políticos y las elecciones, de haber encarcelado injustificadamente a más de 6,500 presos políticos, de practicar la tortura. Se dice que gusta de cocinar vivos a sus opositores, y la esterilización involuntaria y forzada de entre 10,000 y 100,000 mujeres.

2. Idi Amin Dada (Uganda)

Fue un dictador militar y el tercer presidente de Uganda desde 1971 hasta 1979. Su título completo y auto otorgado era Su Excelencia el presidente vitalicio, mariscal de campo alhaji dr. Idi Amin Dada, VC, DSO, MC, señor de todas las bestias de la tierra y peces del mar, y conquistador del imperio británico en África en general, y en Uganda en particular.

Su gobierno se caracterizó por ser un régimen represivo, corrupto y nepotista. Amin deshechó por completo los derechos humanos, y encabezó una persecución étnica y religiosa, junto con asesinatos extrajudiciales. Aunque no se sabe con exactitud, se cree que el número de sus víctimas oscila entre las 100,000 y 500,000 personas. Idi Amin murió en el exilio en 2003.

3. Nicolae Ceausescu (Rumania)

Gobernó la República Socialista de Rumania desde 1967 hasta su ejecución, en 1989. Ceausescu impuso en Rumania, un régimen que se caracterizó por ser cada vez más brutal y represivo basado en un culto riguroso a su personalidad. Fue acusado por un tribunal militar de los cargo de genocidio, daño a la economía nacional, enriquecimiento injustificado y uso de las fuerzas armadas en contra de civiles. Finalmente fue ejecutado junto con su esposa el 22 de diciembre de 1989.

4.Robert Mugabe (Zimibabue)

Político y militar, ha ejercido como jefe de gobierno en la Republica de Zimbabue desde el 31 de diciembre de 1987. En la década de los 80, fue considerado un héroe de la independencia de su país. Sin embargo su reputación se fue deteriorando debido a su responsabilidad en la crisis económica, social, educativa y sanitaria del país, la dudosa legitimidad de su gobierno a causa del fraude electoral y la represión violenta en contra de sus opositores. Además, se le atribuye la responsabilidad de instigar la masacre étnica que tuvo lugar entre 1980 y 1987, que causó la muerte de más de 20,000 personas de la etnia Ndebele.

5.Pol Pot (Cambodia)

Saloth Sar, conocido como Pol Pot fue un dictador, líder de los Jemeres Rojos, principal responsable del genocidio camboyano y de la desaparición de dos millones de personas. También se le atribuye la creación de prisiones y campos de exterminio para presos políticos y enemigos de estado.

Los crímenes cometidos bajo el régimen de Pol Pot fueron: Torturas sistemáticas y ejecuciones extrajudiciales, genocidio contra grupos étnicos y religiosos, marchas y evacuaciones forzadas y ataques contra las religiones y tradiciones culturales.

A partir de 1978, Pot desarrolló una intensa paranoia enfocada en buscar y eliminar al enemigo oculto, ocasionando el asesinato de muchos de los mismos Jemeres Rojos.

6. Papa Doc (Haití)

François Duvalier fue un médico y político que se convirtió en presidente constitucional de Haití en 1957, manteniéndose en el poder hasta su muerte en 1971. Duvalier utilizó el asesinato y la expulsión para eliminar a sus adversarios. Se calcula que fue el responsable de la muerte de alrededor de 30,000 personas. Dejó a su país en una situación de pobreza extrema y analfabetismo, y creó un impuesto obligatorio para la población, para la construcción de una ciudad, que sería conocida como Duvalierville.

Se convirtió en un líder brutal y represivo, y creó una milicia especializada en el crimen y la extorsión, para mantener su poder. También renovó la tradición del vudú y posteriormente lo usó para consolidar su poder, adoptando la imagen del dios de la muerte.

7. Slobodan Milošević (Yugoslavia)

Conocido como El Carnicero de los Balcanes, fue presidente de Serbia desde 1989 hasta 1997, y Presidente de Yugoslavia desde 1997 hasta 2000. Se le acusaba de ser causante de tres operaciones bélicas, en donde se cometieron, bajo sus órdenes, crímenes de guerra, contra la humanidad, limpieza étnica y genocidio.

En abril de 2001, aceptó entregarse pacíficamente ante el Tribunal Internacional de La Haya, donde se inició un proceso penal en su contra. Sin embargo, Milošević fue encontrado muerto el 11 de marzo de 2006, en su celda en el centro de detención del tribunal penal en Scheveningen, 3 días antes de reanudar el juicio en su contra.

8. Paul Kagame (Ruanda)

Es el actual Presidente de Ruanda, conocido por su participación en el genocidio de Ruanda en 1994 y por su intervención en la Segunda Guerra del Congo. Ha sido acusado de crímenes de genocidio, de guerra, contra la humanidad y terrorismo. También se le acusa de ser responsable del atentado contra el avión presidencial, y que costó la vida al anterior presidente ruandés. Además se le atribuyen 39 altos cargos, por la muerte de más de tres millones de personas entre 1990 y 2002. Sin embargo, Kagame no puede ser juzgado por ningún tribunal, debido a que su puesto de presidente le otorga inmunidad.

9. Jean-Bédel Bokassa (República Centroafricana)

El 1 de enero de 1966, Bokassa asumió el poder como presidente de la República Centroafricana, por medio de un Golpe de Estado con el cual derrocó al gobierno y abolió la constitución. En 1972 se autoproclamó presidente vitalicio, y para 1976 disolvió formalmente el gobierno.

En 1977 se coronó a sí mismo como emperador del Imperio Centroafricano, invirtiendo 20 millones de dólares en la ceremonia. Dos años después, organizó una masacre contra civiles. En abril del mismo año, arrestó y asesino a estudiantes que se manifestaban contra los gastos excesivos del gobierno y finalmente, el 20 de septiembre de 1979, un golpe de Estado apoyado por Francia, dio fin a la monarquía.

En 1980 fue juzgado por traición, asesinato, canibalismo y apropiación indebida de fondos estatales, y condenado a muerte el 12 de junio de 1987. Pero unos años después, su sentencia fue reducida a 20 años de prisión.

10. Ante Pavelić (Croacia)

Militar, político y dictador, líder del grupo terrorista Movimiento Revolucionario de Levantamiento Croata Ustaša, que en la Segunda Guerra Mundial, causó la muerte de medio millón de serbios, judíos y gitanos. Durante su régimen, Pavelić creó campos de concentración y de exterminio, donde fueron asesinadas alrededor de 600,000 personas, utilizando métodos tan sangrientos, que superaban en brutalidad a los que recurrían los nazis. La mayor parte de las atrocidades del régimen, las cometieron personas reclutadas por Pavelić, a menudo de origen humilde y de regiones pobres, que habían regresado del exilio, llenos de odio y sedientos de venganza.

Han causado guerras, muertes, crímenes, regresiones, exterminios y violaciones, con la única justificación de su propia vanidad. Han sido responsables de masacres y tragedias multitudinarias, para conservar un poder, que tan penosamente ejercen. Convocan a las masas con discursos fantasiosos y mesiánicos, con ideales revolucionarios y de justicia, pero terminan apoderándose del trono, y cometiendo las peores atrocidades que hubieran imaginado. Como estos hombres que hoy hemos enlistado, ha habido muchos, se podría decir que demasiados. Pero como doctamente apuntó Edmund Burke, “Para que triunfe el mal, sólo es necesario que los buenos no hagan nada.”

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