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Una historia de payasos

Pareciera que en la historia de todas las culturas alrededor del mundo, han existido diferentes personajes cuyo proposito es entretener a la gente y hacerlos reír. En Egipto en el año 2500 a.C., en China en el siglo II a.C., en Grecia, tiempo después aparece la tradición de entretener antes y después de una obra teatral.

En México, en las culturas indígenas había bufones y enanos que entretenían en la corte durante el Imperio de Moctezuma y en Europa, los bufones entretenían a los reyes y en París los mimos en las calles.

La cuestión persiste sobre si los payasos nacen o actúan para serlo, pues en varios casos, estas personalidades los acompañan durante toda su vida.

Este oficio se ha convertido en parte de la cultura occidental, y así como hay payasos que asisten a fiestas de niños pequeños en sus cumpleaños, hay diferentes estilos y tradiciones de payasos que entran en la formación formal actual.

Las ofertas educativas presentaron una opción para aquellos que querían hacer del entretenimiento como payaso una vocación.

Entre los tipos de payasos, está el Oliver o Clown, que es el más antiguo, tiene un traje digno y autoritario y utiliza un maquillaje blanco con las cejas dibujadas en la frente.

El augusto lleva la nariz roja y un maquillaje que combina con su ropa de colores brillantes y peluca grotesca. Usa zapatos enormes y es impertinente y travieso, siempre hay accidentes relacionados con su acto.

El contraugusto, es el augusto y su complemento, es un payaso torpe que se le olvida todo y al que todo le sale mal haciendo un desastre.

El Tony, a veces llamado Augusto en Europa, es uno que a través del ridículo, hace reír a la gente. Se cuenta que nació en el circo alemán Renz, cuando un artista, se pone un traje demasiado grande y hace sus actos con torpeza que hace reír a carcajadas a sus colegas. Aunque el director estaba molesto en un principio, decide que es buena idea para hacerlo en los entre-actos.

Pero no se puede negar que detrás de todos estos actos, hay un hombre disfrazado que no conocemos, esto a muchos les causa cierta incomodidad que puede llegar a ser miedo. Por eso, también se relaciona a los payasos con personalidades tétricas que en realidad no tienen buenas intenciones.

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