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Mito o realidad: El gran diluvio

Viendo la maldad que había crecido en la humanidad, Dios decidió exterminarla junto con el resto de los seres vivos. Los pecados de la humanidad tenían que ver con la violencia, sexualidad e incumplimiento de los preceptos divinos. Noé, que era un hombre justo, halló gracia divina y logró salvarse.

¿Acaso hubo un evento histórico que proveyó la base para el relato? O bien, quizá la historia simplemente fue exagerada, salió de proporciones y para el tiempo en que llegó a oídos de los escritores bíblicos, ya había alcanzado magnitudes universales.

La prueba arqueológica

El arqueólogo Sir Leonard Wooley excavaba en Ur, sur de Iraq durante los años veinte. En una zanja particularmente profunda encontró un depósito estéril de arcilla sin vestigios de civilización. Dio entonces instrucciones de excavar por debajo d dicho nivel. Al alcanzar mayor profundidad, encontraron otra capa de ocupación. “Sabe usted qué es eso?” preguntó Sir Wooley, a lo que se escuchó con asombro “¡Es el diluvio de Noé!”.

A dicho hallazgo se suscitaron diferentes teorías sobre la el diluvio como catástrofe local. Sin embargo, después de la Segunda Guerra Mundial, diferentes excavaciones dieron origen a diferentes resultados en la Mesopotamia del diluvio donde se encontraron niveles de arcilla distintos y que se extienden a lo largo de un período aproximado de cuatro siglos, desde el 3300 a. de C. hasta el 2900 a. de C. No obstante, el nivel más alto fue de 30.5cm lo cual, no parece corresponderse con las características narradas en la Biblia.

La prueba lingüística

Los habitantes de la región conservan vocablos que se corresponden con las proporciones bíblicas que narra el diluvio. Ellos se refieren a la palabra abubu, en idioma acadio, término reservado para el gran diluvio y nunca para referirse a inundaciones locales producidas por los ríos. De hecho, el hebreo bíblico también utiliza la palabra mabbul para referirse exclusivamente al diluvio de Noé.

La prueba de la literatura

Existen dos elementos principales que refieren a la extensión de la inundación como el diluvio bíblico: el Gilgamesh y la Épica de Atrahasis.

Gilgamesh

Hace referencia de la magnitud de la inundación al indicar que “toda la humanidad ha retornado a la arcilla”. En este relato, Utnapistim, el héroe del diluvio, abrió la compuerta de su arca y buscó tierra seca. Utnapistim refiere que fue la tempestad lo que causó la inundación: una tormenta acompañada de relámpagos en el firmamento. Al igual que Noé, él también envió pájaros en busca de tierra firme, que igualmente regresaron porque “no había lugar visible donde posarse”. Desde este punto de visa, no hay duda de lo vasta y abarcante que era la extensión de la inundación.

Épica de Atra-hasis

En el relato descripto en la tabla sumeria se relatan los desastrosos resultados del diluvio, generando controversia entre los dioses. La mayoría lamentaron haber provocado el diluvio y la destrucción de la humanidad. Sin embargo, Enlil, dios identificado como primer ministro, quien era la autoridad para ordenar dicha catástrofe, supo que algunos habían escapado y sobrevivido, lo cual, le generó hondo enojo. Enlil había sido engañado por Enki (Ea), dios de la sabiduría, quien le había dicho a Ziusudra, el héroe del diluvio que construyera una embarcación para escapar a la inundación.

Evidencia Geológica

Existen algunas pruebas geológicas que podrían explicar que, en efecto, existió un evento de las magnitudes descritas en el Génesis. Sin embargo, el estudio del geólogo Ariel A. Roth, enfatiza que, al ser un evento antaño, más bien se basa en interpretaciones de evidencias y no observaciones directas:

  1. Sedimentos marinos en tierra continental
  2. Actividad submarina en los continentes: evidencia de grandes y antiguos “helechos marinos” y otros depósitos submarinos sobre los continentes.
  3. Sedimentos peculiares distribuidos extensamente: muchas capas geológicas de sedimentos terrestres peculiares cubren vastas áreas que difícilmente se explican sin la acción de alguna condición catastrófica.
  4. Carencia de erosión en la brecha de las capas sedimentarias: frecuentemente, muchas capas son eliminadas por efecto de la erosión expuestas a largos periodos de tiempo, la escasez de éstas sugiere un depósito hecho rápidamente.
  5. Sistemas ecológicos incompletos

Según la tradición, Dios estaba disgustado debido a la iniquidad de la humanidad, fue así que decidió rescatar a los pocos justos del mundo. Sin embargo, esto no podía lograrse con sólo una escala de inundación fluvial, sino que fue necesario un diluvio universal para destruir a toda la humanidad.

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