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El Padre Nuestro una oración científica perfecta

A diferencia de la súplica humana, la oración científica comienza desde la perfección para lograr experimentar perfección.

La estructura de la oración brinda una oportunidad para adoptar siete actitudes de devoción en concordancia con la perfección divina: Mente, Espíritu, Alma, Principio, Vida, Verdad y Amor.

El diseño estructural de la oración está dado por dichas actitudes, según se muestra a continuación:

MENTE

Padre Nuestro que estás en los cielos.

Nuestro Padre-Madre Dios, del todo armonioso.

  • Representa el anhelo de conocer en su naturaleza perfecta a Dios y alinea con la Mente divina. Se establece la unión, tenemos en Dios un Padre.

 

ESPÍRITU

Santificado sea Tu nombre.

Único adorable.

  • Sólo vale la pena considerar lo divino. Todo interés, energía, tiempo, actividades y devoción, se dirigen hacia lo divinamente verdadero. Lo demás, debe quedar atrás. Existe la concordancia con el Espíritu que brinda solución verdadera para todo.

 

ALMA

Venga Tu reino.

Tu reino ha venido; Tú estás siempre presente.

  • Por medio del Alma se despierta al hecho de que Dios es centro y circunferencia del ser.

 

PRINCIPIO

Hágase Tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.

Capacítanos para saber que –como en el cielo, así también en la tierra –Dios es omnipotente, supremo.

  • Dios como Principio opera dondequiera en forma impersonal. Nos sometemos al principio divino que es omnipotente y supremo en los cielos y en la tierra.

VIDA

El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy;

Danos gracia para hoy; alimenta los afectos hambrientos

  • La petición no es material sino que se refiere a una forma superior de sustento. “Danos hoy por pan, el Verbo de Dios del cielo”. La devoción divina, requiere alimento del Verbo divino.

 

VERDAD

Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores.

Y el Amor se refleja en amor;

  • Se establece la conciencia espiritual donde el hombre no es un mortal, sino la conciencia de lo espiritual, el reflejo o imagen y semejanza de Dios. Por ello, se admite una conciencia renovada al perdonar a nuestros deudores. Se vive desde el estado de la mor donde no hay más lucha, pelea o conflicto.

 

AMOR

Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal.

Y Dios no nos mete en tentación, sino que nos libra del pecado, la enfermedad y la muerte.

  • Con una actitud alineada con la perfección divina, hay una liberación de lo imperfecto. En el amor es imposible sentir, pensar o actuar erróneamente.

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