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Reflexiones sobre el número 7

El siete es un gran protagónico de los números simbólicos. Fue venerado desde los antiguos babilonios hasta nuestros días. El pueblo hebreo sacralizó este número dando origen a las heptadas, tiempos sagrados, trabajo y culto.

El siete es un número primo y es resultado de la suma del 3 y 4 que simbolizan a lo divino y terreno, respectivamente. Cielo y Tierra, lo vertical y horizontal. Recibe su nombre del griego sebo que significa venerar y del hebreo Shbo que significa abundancia. Septos quiere decir Santo, divino, sin madre y virgen.

Siete días son de la creación, siete vacas lustrosas y siete vacas flacas, siete espigas lozanas y otras siete asolanadas, siete años de abundancia y siete de hambre, el candelabro de los siete brazos, las siete vueltas a Jericó con las siete trompetas jubilares, Naamán se lava siete veces en el Jordán y un extenso etcétera sin entrar en las referencias del Nuevo Testamento.

También para los griegos el número siete fue notable, representó a las siete esferas planetarias, constelaciones como las siete Pléyades, Siete Híadas y Siete Tritones (Osa Mayor o Setentrión), siete tonos musicales y las cuerdas de la lira de Orfeo e incluso, las siete maravillas del mundo antiguo.

Para el cristianismo también el siete es representativo con los siete dones del Espíritu Santo, siete sacramentos, los pecados capitales, etc.

También en la antigua china el siete tenía un importante carácter simbólico. Al ser impar correspondía al principio masculino yang, sin embargo, representaba el orden de años en la vida de la mujer:

  • después de dos veces 7 años, empieza la vía del yin con la primera menstruación
  • tras siete veces 7 años, termina esta vía con el climaterio

Los Pitagóricos tuvieron mucho que decir respecto del orden 7 de la vida:

  • En los primeros 7 años salen los dientes
  • En los segundos 7 se puede procrear
  • En los terceros 7, crece la barba al hombre
  • En los cuatro veces 7, la fuerza llega a su máximo
  • En los quintos 7 años, se llega la edad de casarse
  • En los sextos 7 años, llega la mayor lucidez de inteligencia
  • A los 7 veces 7 años madura la razón
  • A los 8 veces 7 años la perfección del juicio y razón
  • En los novenos 7 años, la equidad y bondad
  • Para los 70 años llega el fin deseado de la vida

Por otro lado, el cuerpo consta de siete partes con cabeza, pecho abdomen, dos brazos y dos piernas. Siete también, son los órganos internos: estómago, hígado, corazón, pulmones, bazo y dos riñones. Con siete evacuaciones en el cuerpo: lágrimas, mocos, saliva, semen, orina, materia fecal y sudor.

San Jaime brinda siete formas de la sabiduría en las que, después del nacimiento, a las 7 horas, se sabe si lo nacido ha de vivir o no. A los 7 días cae el cordón umbilical. En dos veces siete días, los ojos de los bebés pueden seguir la luz, a los tres veces 7 días voltean la cabeza, a los 7 meses salen los dientes, a los dos veces 7 meses caminan, a las tres veces 7 ya habla.

Según la Kabalah, la Tierra que habitamos es la séptima de una serie y está situada e el cuarto plano. Tambien son los kabalistas quienes describen en 7 los tipos de ángeles: Ishim, Arelim, Chashmalin, Malakim, Auphanim, Seraphin y Kerubin.

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