Home / Deportes / De deporte, supersticiones y rituales

De deporte, supersticiones y rituales

Marcar territorio

Sergio Goycochea, fue el portero de la selección argentina por muchos años. Era famoso por ser un gran para-penales. El mundo se preguntaba cómo tenía tal habilidad para detener tantos.

Lo que mucha gente no sabía es que Goycochea tenía un secreto, una superstición para atraer la buena suerte. Para lograr atajar el tiro del rival, Goycochea liberaba un poco la vejiga, en pleno campo, justo antes del lanzamiento. Algo muy sutil de lo que nadie se daba cuenta, pero así lograba atraer la buena suerte.

¿Te gustaría atraer tanta suerte?

Manos llenas de valor

Moisés Alou, es uno de los pocos bateadores que prefieren no utilizar guantes para tal actividad. Pese a que en el béisbol es una prenda fundamental para mejorar el agarre sobre la madera, Alou estaba cierto de que lo mejor era utilizar su propia orina. A su criterio, la orina endurecía sus manos y eso le ayudaba a conectar mejor el bateo.

Sin embargo, se sabe que la orina se utiliza en cremas de manos por que en realidad, tiene el efecto de suavizar la piel.

¿Será que alguien le habrá estropeado su ritual?

Amor correspondido

Si se realizara un ranking del deporte con más supersticiones, probablemente ganaría el baloncesto, sobretodo, en el momento de los tiros libres.

Jason Kidd, uno de los grandes jugadores de la NBA, solía tirar un beso a la canasta antes de cada tiro libre, creyendo que ésta quedaría prendada de él y la pelota seguiría la trayectoria de dicha atracción. Si bien nadie se ha molestado en comprobar la teoría, lo cierto es que Kidd hacía que los tiros libres, simplemente entraran.

Se ignora si el idilio de amor continúa.

Receta del mejor desempeño

El exlinebacker de los Chicago Bears, tenía un curioso ritual en el cual, era preciso comer exactamente dos galletas de chocolate, antes de cada partido. Si además de eso, la receta correspondía a las galletas de las “girl scouts”, el efecto era superior. Aseguraba que su ritual le daría suerte adicional durante el partido.

Besos a la francesa

Laurent Blanc y Fabien Barthez, defensa y portero respectivamente, de la selección franacesa, son los protagonistas de este bello ritual. Blanc, el defensa, solía besar la calva de su compañero justo antes de cada partido, como si hubiese besado al genio de la lámpara. Misteriosamente, este ritual se repitió en tanto la selección avanzaba en el Mundial ronda tras ronda. Aunque Blanc, no podía estar en la final, ni él ni sus compañeros se arriesgarían en el último momento, así que Blanc besó una vez más a Barthez en el vestuario antes de salir al campo. Y, ¿qué creen? Ese año, Francia ganó el Mundial.

Recibe lo mejor de Un día más Culto en tu mail
Suscríbete a nuestro newsletter y recibe nuestro mejor contenido

Dejar un comentario

Desplazar hacia arriba