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De cómo Brasil obtuvo su nombre

Los navegantes portugueses llegaron a Porto Seguro (Bahia) en Terra do Papagaios (Brasil) en el año 1500, anunciaron que habían descubierto nuevas tierras. Pedro Álvarez Cabral y su flota habían sido enviados a la India, pero accidentalmente, llegaron a las costas de Brasil.

Cabral reclamó las costas como propiedad de Portugal y envió al rey un reporte de las nuevas tierras. Sin embargo, Portugal ya estaba demasiado ocupado con las colonias africanas y no vieron interés en colonizar Brasil a gran escala.

Un año después, los navíos portugueses se unieron a la flota italiana en la que participaba Américo Vespucio para explorar la costa atlántica y cada ocasión, los navíos regresaban cargados con madera de Ibirapitanga.

Brasil es una palabra de origen español/portugués derivada de “brasa” es decir, color rojo intenso que justamente, corresponde al color de la madera del Ibirapitanga. Cuando los colonizadores durante las exploraciones de 1501, observaron el Pau Brasil, fue por lo primero en lo que se interesaron. De esta manera, este riquísimo país adquirió su nuevo nombre, Terra de Brasil.

Ybirapitanga, en lengua Tupe-Guaraní, significa también madera roja. Los indios de Tupinambá utilizaron la madera del Ibirapitanga para teñir plumas y las vestimentas de algodón, al igual que para la fabricación de arcos de caza.

Si bien fue el uso que los nativos le dieron a la madera del Ibirapitanga, en Lisboa, del palo de Brasil se extraía un compuesto químico denominado brasilina, con aluminio da un color rojo, con fierro tiñe de color café, con estaño se produce el rosa y con óxido de cromo se obtiene el negro.

Se estima que se transportaban, en promedio, unos 5mil troncos por barca, además de llevar esclavos y animales. Todo era vendido en los mercados de Lisboa. La madera fue tan popular que pronto se referirían a la nueva colonia como Brasil y así en 1512, el nombre quedó registrado en un mapa y fue aceptado por la corona portuguesa.

A todo esto siguieron muchos años de esclavitud, explotación y muerte de los indios Tupinambá, además de dominios y monopolios comerciales entre portugueses, españoles y holandeses. Para entonces, tuvieron que importar esclavos africanos para realizar la tarea que los indios de Tupinambá ya no podían efectuar debido al escaso número de su población y las enfermedades contraídas de Europa. Para 1743, la madera del palo de Brasil ya también se había vuelto muy escasa debido a la explotación intensiva y desmedida.

Durante la colonia, el comercio del palo de Brasil llegó a ser tan relevante que, en 1822, cuando Brasil obtuvo su independencia, se declaró monopolio gubernamental. El comercio de madera siguió siendo muy importante hasta 1856 y posteriormente, fue decayendo en la medida en que se fueron desarrollando los colorantes sintéticos.

 

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