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El oráculo de Delfos

La Pitia pronunciaría su última sentencia y trece siglos después, se redescubriría Delfos. En 1676 George Wheeler junto con Jacques Spon, desembarcarían en la bahía de Itea con la única referencia de las descripciones de los viajes de Pausanias, redactadas casi mil quinientos años antes.

La mitología dice que Delfos perteneció a diversos dioses antes de estar dedicado a Apolo. Esquilo dice que perteneció a Gea, Temis; Pausanias dice que fue un oráculo de Poseidón y de Gea, que ésta dio su parte a Temis y a su vez, ésta a Apolo, que más tarde obtuvo de Poseidón la otra parte a cambio de una de sus islas.

Según Homero, Apolo quería fundar un oráculo y llegó a Crisa, cerca del monte Parnaso y comenzó a construir el templo. Apolo mató a la serpiente Pitón, y abrió el templo que fue llamado de Pión, y su dios Pitón (Pytho). Apolo se convirtió en delfín para atraer a un barco cretense, del que quería utilizar a la gente como sacerdotes; los cretenses desembarcaron y fundaron Crisa y se les encargó ser sacerdotes del templo y que adorasen al dios bajo el nombre de Apolo Delfinio para rememorar su conversión en delfín, de donde vino el nombre de Delphi.

El oráculo se consultaba desde el siglo VIII a. C. y la fama se extendió rápidamente por las naciones vecinas. Casi todas las colonias griegas fueron fundadas bajo la influencia del oráculo, y después Apolo se convertiría en el patrón de las nuevas colonias.

La Pitia o Pitonisa era un personaje fundamental en el funcionamiento del oráculo. Se sabe que la elección se hacía sin distinción de clases, pero a la candidata se le pedía que su vida y costumbres hubiesen sido irreprochables. El nombramiento era vitalicio e implicaba vivir para siempre en el santuario. Aunque la Pitia era una, en los momentos de mayor auge del oráculo fue necesario nombrar hasta tres para poder atender las numerosas consultas que se realizaban a los dioses.

Los consultantes se entrevistaban un día antes del oráculo con la Pitia para luego celebrarse únicamente el día siete, fecha del nacimiento de Apolo. Desde reyes a personas de gran humildad, debían ofrecer un sacrificio en el altar, pagar las tasas correspondientes y por último presentarse ante la Pitia y realizar sus consultas.

La Pitia entraba en trance para posteriormente, emitir una respuesta, sin embargo generalmente solían ser ambiguas y había que interpretarlas en el sentido adecuado. Lo más sorprendente es el gran número de «aciertos» que tuvo el oráculo, de ahí su fama en su tiempo y por muchos siglos después de su desaparición.

Como mencionábamos, Delfos fue explorada por primera vez en 1676 por Spon, y en 1756 por Chandler. Más tarde se hicieron otras exploraciones dirigidas por la Escuela Francesa de Estudios Clásicos de Atenas. Posteriormente entre 1861 y 1880, una disputa entre franceses y griegos, paralizaría los permisos. Todo problema se resolvería en 1891 y desde entonces, las excavaciones no se han detenido.

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