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La mítica Torre de Babel

Según la tradición bíblica, hubo un tiempo en que todo el mundo hablaba el mismo idioma. Los habitantes de Babel concluyeron del beneficio que traería construir una ciudad floreciente con una torre que llegara hasta el cielo. “De este modo nos haremos famosos y no tendremos que dispersarnos por toda la tierra”.

Esta representación en el Antiguo Testamento, constituye una grave infracción humana ya que sólo Yhwh (Yahvé) estaba en el cielo. Sin embargo, en Génesis 11:4, Yhwh comprueba, por el ejemplo de la construcción, “que el ser humano es capaz de llevar a cabo todo proyecto que se elabore en su imaginación”. En otras palabras, que el ser humano es capaz de “ser como Dios”. Así que desde aquél punto, los desperdigó por toda la faz de la tierra y dejaron de edificar la ciudad.

Se estima que así fue la apariencia real de la Torre de Babilonia, posiblemente de 90m de lado en la base cuadrada y una altura estimada en 60m

¿Mito o realidad?

Actualmente no existe duda sobre la identificación de la Babel bíblica y la ciudad mesopotámica de Babilonia que en acadio recibía el nombre Bâbilu “Puerta divina”. El mito de Babel sigue fascinando al hombre, su iconografía universal está viva y se sigue renovando.

Detrás del mito babélico existe una realidad histórica, transformada en una realidad arqueológica. La Torre de Babel era conocida por los babilonios como Etemenanki, “Casa que es el fundamento del Cielo y la Tierra”. Era el zigurat de Babilonia.

Actualmente, este zigurat es un monumento en ruina, destruido y saqueado. No queda más que su negativo impreso en el suelo del yacimiento, descubierto por la arqueología alemana en 1913.

Zigurat

El zigurat es el monumento más célebre de Mesopotamia, símbolo arquitectónico y religioso de las civilizaciones que habitaron la región del Oriente Próximo. Su principal característica era su estructura general escalonada, formada mediante la superposición de terrazas que se iban decreciendo de manera progresiva conforme se ascendía. En la cima había un tempo al que se accedía por rampas o escaleras.

Eran grandes construcciones macizas de adobe, entre las que había lechos de cañas, esteras y otros elementos vegetales (cuerdas o madera) usados para reforzar la cohesión interna y la solidez del monumento. El núcleo se revestía con una gruesa capa de ladrillos cocidos en hornos.

Según la información arqueológica disponible, Mesopotamia debió tener unos 16 zigurats, de todos, el más célebre, sin duda, el construido en Babilonia. Es decir, la bíblica Torre de Babel.

Gran Zigurat de Ur (actual Irak)

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