Home / Hoy Toca / Amiguitos de la infancia

Amiguitos de la infancia

conejoTodos nosotros fuimos niños, y tal vez muchos lo seguimos siendo. Una de las características más extraordinarias y dignas de la infancia es la imaginación, la capacidad de creer que todo es posible y que no existen fronteras entre la realidad y la magia. Desde pequeños, nuestros padres llenaron nuestro mundo con personajes mágicos que dieran explicación a los hechos que tal vez no podíamos comprender, que se convirtieron en nuestros héroes, en nuestros aliados invisibles. Todos nosotros conocimos no solamente al gran Santa Claus y sus amigos los Reyes Magos, sino a otras criaturas maravillosas que hoy vamos a recordar.

El Conejo de Pascua: Este hermoso personaje que llenaba nuestros jardines con huevos de chocolate tiene una historia muy profunda. Cuenta la leyenda que al meter el cuerpo de Jesús al sepulcro, había un intruso. Se trataba de un conejito asustado que veía como la gente entraba con dolor para despedir a su Maestro. Pero al salir los deudos, una gran piedra clausuró la entrada dejando al conejo atrapado, y el animalito se preguntaba quién podía ser ese hombre a quien tantos lloraban y amaban, y lo observaba curioso. Entonces, al tercer día el conejo vio a Jesús levantarse lleno de luz, doblar las sábanas que cubrían su cuerpo y salir. Entones el conejo comprendió que era el Hijo de Dios quien había resucitado, y corriendo iba por el mundo a avisarle a todas las personas. Pero como el conejo no podía hablar, decidió llevar huevos pintados para que los demás entendieran el mensaje de alegría y amor. Entonces, todos los domingos de Pascua, el conejo sale a repartir huevos pintados y mucha felicidad.

El Ratón de los dientes: Aunque tiene distintos nombres y apellidos, el ratón de los dientes ha sido una de las más importantes entradas de divisas de la infancia después de los padres, base de la economía de la niñez. El Ratón es el encargado de recoger los dientes caídos de los niños y dejar a cambio un regalo o una moneda. Y no es casualidad que una de las características más sorprendentes de los roedores es precisamente el crecimiento permanente de su dentadura. Cuenta la leyenda que había un pequeño rey en España quien perdiera uno de sus dientes, el célebre Alfonso XIII. Existía un ratoncillo que vivía con su familia dentro de una caja, muy cerca de Palacio Real, pero con frecuencia se escapaba y llegaba a los aposentos del joven soberano y también de los niños más pobres que habían perdido dientes dejando en su lugar una pequeña recompensa.

La Cigüeña: Tal vez, esta ave de blanco plumaje no nos parecía tan simpática como el resto de nuestros amigos, y es que mientras que uno nos regalaba chocolates, otro dinero en efectivo, ésta traía bebés un poco llorones que acaparaban la atención de nuestros padres, y que no tenían devolución. Y aunque hoy nuestros hermanos sean nuestros mejores amigos, la cigüeña toma también una perspectiva muy distinta de la que conocíamos. La cigüeña representa desde la antigüedad, felicidad, prosperidad y fertilidad. Era desde entonces un ejemplo de buena paternidad pues usualmente regresan al mismo nido año tras año siendo devotas a sus polluelos. El concepto de la cigüeña y los nacimientos es parte del folklore alemán, popularizado en el siglo XIX. Se dice que estas aves encontraron bebés abandonados en cuevas y en pantanos y los llevaron a los hogares donde eran deseados, envueltos en un pañal. Los niños eran entregados a sus madres o tirados por las chimeneas, razón por la cual las parejas colocaban dulces en las ventanas como notificación a la cigüeña del deseo de tener u niño. Esta leyenda de propagó por todo el mundo, dando al pájaro más definición sobre su tarea y el lugar de donde trae a los pequeños.

La niñez es una etapa maravillosa, que debería estar llena de colores, magia y amor. Como adultos, nuestra responsabilidad es garantizar esa inocencia a los más pequeñitos pues la imaginación es el principio de la creatividad, donde nacen los sueños que se transforman en la vida de muchos de nosotros. Incluso debemos garantizar esa ingenuidad en nosotros mismos, tal vez descubramos que sí existe la magia, mientras en nuestros corazones la dejemos crecer.

Recibe lo mejor de Un día más Culto en tu mail
Suscríbete a nuestro newsletter y recibe nuestro mejor contenido
Clip to Evernote

Dejar un comentario

Desplazar hacia arriba