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Brujas prehispánicas: Malinalxóchitl

Malinalxóchitl era una temible hechicera, hermana del dios Huitzilopochtli. Era grande y mala, se hacía temer realizando diversos agravios y pesadumbres para hacerse adorar como un dios.

Según la Crónica mexicáyotl, la bruja llevaba a cuestas a la gente dormida, les hacía comer culebras, búhos o piojos, convocaba a cuento ciempiés y arañas para hacer muchos males con ellos.

Así, después de la salida hacia Aztlán, los aztecas mexicas tuvieron problemas con Malinalxóchitl. Para librarlos de ella, Huitzilopochtli se presentó en sueños ordenando que abandonaran secretamente a su hermana. Así lo hicieron.

Malinalxóchitl y los suyos fueron abandonados decidiendo asentarse y fundar Malinalco. Esta ciudad se erigió con gran poder y sus habitantes fueron conocidos por ser grandes magos y hechiceros incluso en el siglo XVI.

El Códice Ramírez refiere de esta hechicera como capaz de dominar a las bestias feroces y animales ponzoñosos con los que hacía pasar penas a los hombres. Su crueldad y tiranía fue repudiada por los aztecas.

Más adelante, Malinalxóchitl daría a luz a Copil quien vengaría a su madre por el agravio sucedido durante la peregrinación de Aztlán. Estando Copil en su edad madura y a sabiendas de que el ejército mexicano estaba asentado en el cerro de Chapultepec, comenzó una querella contra aquellas naciones ordenando que destruyeran y mataran a toda esa generación.

Sin embargo, Huitzilopochtli, estando muy enojado por los sucesos acaecidos, llamó a sus sacerdotes pidiendo el corazón de Copil el traidor. Cuauhtlequetzqui, el cargador del dios, lo mató, degolló y le sacó el corazón para presentarlo a su dios.

Malinalxóchitl está relacionada con las diosas de la tierra, del amor, la impureza y éstas con la muerte, tinieblas, fantasmas, la luna y las diosas de edad. Según el historiador Michel Graulich, si la hermana de Huitzilopochtli hubiera triunfado, los mexicas se hubieran asentado en el mismo sitio, adorando a la bruja hechicera, representante de la feminidad pasiva, de la tierra y de las tinieblas.

Sin embargo Huitzilopochtli pide que la abandonen, urgiendo a su pueblo marchas porque la tarea del dios es la guerra, la conquista del universo, ganar todo tipo de riquezas. Les pide usar sus instrumentos, brazo y corazón más no brujerías porque lo que él dará de comer, será el cacao y las preciadas espigas de maíz.

 

 

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