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Embarazos Mitológicos

embarazoAhora que Shakira y Gerard Piqué comparten con el mundo la noticia de su vástago, hicimos una pausa para recapacitar sobre el interés que despiertan en nosotros los embarazos de las superestrellas. Y es que la prensa del espectáculo encuentra casi siempre un aspecto que destacar en torno a ellos. Sin embargo, las celebridades mitológicas son ganadores de los más increíbles, extraños y asombrosos casos de reproducción, con los que muchos artistas contemporáneos quisieran competir. Es momento de conocer los embarazos mitológicos, que aunque parecen sacados de un cuento de ciencia ficción, hoy se acercan a realidad.

  1. Padres gestantes: En el año 2007 fuimos testigos de un hombre que llevaba en su vientre a su primogénita, Thomas Beatie, con una ligera ventaja, pues había nacido mujer, y cambiado de sexo legalmente y no genéticamente. Pero tenemos el caso de un hombre muy hombre que quedó embarazado dos veces, y por supuesto que hablamos de Zeus, rey olímpico, campeón de conquistas e infidelidades.

Antes de su matrimonio con Hera, Zeus estaba casado con su prima Metis, pero una terrible profecía advertía al rey del trueno que si su mujer daba a luz un hijo, éste le destronaría. Considerando el peligro, Zeus se comió a Metis cuando ella estaba embarazada, y continuando normal la gestación dentro de sí. Hasta que nació Atenea, surgiendo ya adulta de la cabeza de su padre, destruyendo el maleficio.

Las andadas de Zeus continuaban, y sus múltiples amoríos no se hacían esperar. En cierta ocasión, conoció a la princesa Sémele y se enamoró instantáneamente. Ella, pidió a Zeus que se mostrara en todo su poder, rodeado de rayo y trueno, sin contar que dicha demostración le quitaría la vida. Zeus, aplicando su experiencia previa, salvó a su vástago realizando una cesárea a la difunta, e introduciendo al feto en uno de sus muslos. Nueve meses después abrió nuevamente la herida de su pierna, trayendo al mundo a Dionisio, dios del vino.

  1. Vientre Subrogado: Ya no es novedad el concepto de vientre rentado, aunque sí es dilema la posibilidad de gestar dentro de una mujer, ejemplares de otras especies. Pero no sería la primera vez, pues en la mitología encontramos casos similares de mujeres que dan a luz hijos de clases variedas.

Tal es el caso de Leda, reina de Esparta y amante de Zeus, aunque ella lo negó siempre. Cuando jugaba en la pradera con las otras muchachas, encontró un hermoso cisne blanco al que abrazó con ternura. Pero el ave era un disfraz de Zeus, y la ternura terminaría en sexo. Después de los esperados nueve meses y tras un complicado trabajo de parto, Leda dio a luz dos huevos de los que nacieron cuatro hijos, dos de ellos de su esposo y otros dos del abusador.

Parsifae, reina de Creta y esposa del rey Minos es otra víctima de los juegos divinos del Olimpo. Al parecer, el rey tenía pleitos con el dios del mar, Poseidón. Éste, furioso, maldijo a la mujer enamorándola locamente de un toro. Con ayuda de un ingeniero, Parsifae construyó una vaca de madera en la que pacientemente esperó al toro, y quedó de él embarazada. El hijo era un monstruo, un híbrido entre un humano y una bestia, el terrible Minotauro.

  1. Múltiples: Se ha hablado de casos en que una madre gesta al mismo tiempo hijos de distintos padres. Aunque el hecho es real y ha sido confirmado, se trata de un caso rarísimo. Ya conocimos a Leda, pero hay otras mujeres que se consagraron en el arte de la paternidad compartida, tal es el caso de nuestro famoso Hércules.

Alcmena era la esposa del príncipe Tirinto, y nueva conquista de, obviamente, Zeus. Entonces, el dios se caracterizó con el aspecto del marido para poseerla y preñarla. Pero esa misma noche, llegando a casa el verdadero príncipe, también la tomó, dejándola embarazada nuevamente. Tras un largo y complicado parto, Alcmena dio a luz a sus mellizos, el mortal Iflicles y el inmortal Hércules.

  1. In Vitro: Una de las prácticas más utilizadas en casos de infertilidad es la fecundación asistida. Los avances tecnológicos han permitido la reproducción que de forma natural no se podría dar. Pero hace muchos años, Zeus estaba imparable y cualquier forma para mantener relaciones sexuales le bastaba. Así conoció a Dánae, una princesa de Argos, encerrada en una torre víctima de las profecías. Éstas aseguraban que el hijo de Dánae mataría a su abuelo, Rey de Argos. Encerrada Dánae, el problema quedaba resuelto.

Pero a Zeus, este tipo de acciones no le detenían sus caprichos y sus ganas, y materializado como lluvia de oro, penetró la habitación dejando a Dánae embarazada de un niño, Perseo, que terminaría cumpliendo la profecía.

Se dice que el Mago Merlín es hijo de una prostituta y el demonio Íncubo. Éste es un personaje de la mitología europea que durante la Edad Media se encargó de aterrorizar a las jovencitas. Se decía que Íncubo se introducía en la habitación de las jóvenes y las violaba. Durante el coito, el íncubo succiona la energía corporal de la persona, se hace más fuerte, e impide a la víctima despertarse de su sopor. Así explicaban embarazos en jovencitas y el nacimiento de niños con deformidades o enfermedades cromosómicas.

Y aunque en estos tiempos no es fácil engañar a nadie con alguna de estas explicaciones, ante los rumores de un embarazo imprevisto, el descubrimiento de ellos no debemos atribuirlo a nuestros contemporáneos. Lo cierto es que desde mucho antes de la medicina, la tecnología, y la intervención humana en términos de reproducción, los dioses de los más grandes mitos ya habían explorado el terreno tan complicado de los amoríos. Los embarazos fuera del matrimonio, las artimañas para esconderlo y los escándalos que ellos ocasionaron son ya mitológicamente antiguos.

 

 

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