Home / Medio Ambiente / Animales submarinos

Animales submarinos

pez-abisal

En su libro 20,000 leguas de viaje submarino, Julio Verne, presentó al mundo un viaje hacia las profundidades del océano, aun inexplorado. En él, Verne describía a gigantescos animales que vivían en los puntos más alejados de la superficie, en las profundidades de las aguas. Al publicarse el libro, el público lo catalogó como una obra de ciencia ficción. Pero si nos tomamos un momento para leerlo de nuevo, tras los avances y descubrimientos científicos, nos daríamos cuenta que el caballero no estaba tan errado como se creía entonces.

En el enorme mundo submarino, la zona abisal desciende hasta más de 6,000 metros de profundidad. Se trata de una zona fría y oscura donde los rayos del sol no llegan, la presión es altísima y las temperaturas son casi heladas. Sin embargo, esta no es una zona deshabitada del todo y en realidad existe todo un ecosistema, citando al cangrejo Sebastián, bajo el mar.

A finales de la década de los 70, gracias a un pequeño vehículo muy al estilo del Nautilus de Verne, científicos y biólogos pudieron adentrarse en las profundidades del océano. Bajando casi 2,500 metros, científicos pudieron comprobar la existencia de criaturas a las cuales denominaron como fauna abisal. Pero ¿qué es lo que vive allá abajo?

Estos animales se caracterizan por tener huesos bajos en calcio y poco desarrollados, debido a que la falta de luz del sol evita que obtengan los componentes que ayudan al calcio a fijarse. Además su cuerpo está lleno de agua para poder soportar la presión del agua igualándola en su interior. Otra asombrosa característica es que aunque tienen ojos, éstos no son funcionales; debido a la oscuridad, los animales submarinos utilizan otros medios para percibir su entorno.

No se sabe exactamente cuántas especies habitan en las profundidades del mar, pero las que si se conocen no se parecen en nada a las especies comunes. Los peces de la zona abisal tienen tamaños y formas casi monstruosas, unos tienen bocas grandes con dientes aún mayores y muy afilados. Otros tienen órganos que producen luz y así atraen y capturan a sus presas.

Entre las especies más conocidas se encuentran el gusano tubícola, el cual alcanza los 2 metros de largo y vive en colonias de hasta 2,000 gusanos. El pez dragón también es ya conocido, y tiene unos dientes tan grandes que no le permiten cerrar la boca. El Melanocetus Johnsonii, tiene una antena bioluminiscente que usa como señuelo para atraer a sus presas quienes no pueden escapar de sus grandes dientes.

En la zona abisal las especies debieron adaptarse para poder sobrevivir, las condiciones extremas en las que habitan llevaron a estas variedades marinas a atravesar un cambio que les permitiera vivir en un lugar en donde los demás no lo lograrían. Su éxito es rotundo y hoy, a pesar de tanta tecnología, ni el ser humano ha podido descifrar sus misterios. Este espacio cobra un nuevo sentido, pues difícilmente alguien podría sentirse “como pez en el agua”.

Recibe lo mejor de Un día más Culto en tu mail
Suscríbete a nuestro newsletter y recibe nuestro mejor contenido

Comentarios (1)

Dejar un comentario

Desplazar hacia arriba