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Si la cola se mueve…

Si la cola se mueves es porque alguna función ha de tener. Todos los reptiles tienen cola y cada especie la utiliza de manera diferente. Resulta pues, un elemento esencial que sirve para nadar, sujetarse, equilibrar su cuerpo, atraer a posibles compañeros sexuales, capturar presas y también para salvarles la vida.

Dentro del amplio abanico de funciones que pueden realizar los reptiles con el apéndice al final del cuerpo, es destacable la que se presenta en ciertas especies para distraer a un depredador, cuando el reptil amenazado, se desprende intencionalmente de su cola. Y todavía más sorprendente es la capacidad de algunas de esas especies de regenerar los tejidos de la cola perdida y reconstruirla.

La autonomía (del griego auto = uno mismo y tome = corte) o bien, la cualidad de automutilar apéndices del cuerpo es una adaptación que presentan diferentes animales para intentar huir. Principalmente, se da en invertebrados como los chapulines que se desprenden de sus patas, otros animales se desprenden de antenas, colas o estructuras ornamentales y defensivas. Algunos vertebrados como los anfibios, como serpientes y lagartijas, han desarrollado esta habilidad.

Sin embargo, aunque el desprendimiento se da en las vértebras más alejadas del cuerpo, deshacerse de una parte del cuerpo tiene sus costos. El desarrollo y las posibilidades de reproducción se ven afectadas, lo mismo que la supervivencia. Por si fuera poco, la nueva cola, nunca será igual que la original.

La cola es también el lugar donde se almacenan grasas y proteínas, por lo que, desprenderse de esa reserva, representa un gasto energético además de la obvia pérdida de los nutrientes almacenados.

Ahora bien, cuando la cola se mueve entre individuos de la misma especie es también señal de territorialidad, competencia sexual y cortejo. Entre especies diferentes, se trata de mensajes en contra de posibles depredadores.

La iguana verde, por ejemplo, aunque no presenta autonomía, puede hacer latiguear su cola hasta romperla accidentalmente para alejar la amenaza inminente de un enemigo. Sin embargo, sería una mala noticia ya que las iguanas pueden correr sobre dos patas únicamente y al perder la cola, que aporta equilibrio y velocidad, ralentizaría su huida, haciéndola presa fácil.

En reptiles más evolucionados como las serpientes de cascabel, sucede algo semejante, sólo que la ondulación de la cola es tan vigorosa que produce un efecto de vibración y aunado al sonido que produce (de cascabel formado por escamas modificadas), el efecto es eficaz al advertir el peligro de intoxicación que su mordida representa.

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