Home / Cultura General / Lagunita, la ciudad maya perdida

Lagunita, la ciudad maya perdida

lagunita

La selva de la península de Yucatán es una sábana verde que cubre misterios mayas por toda su extensión. No ha habido ni tiempo ni dinero suficiente para desenterrar todos los rastros de cuartos y templos mayas que se alcanzan a ver y muchos otros que permanecen enterrados hace siglos y no se sabe dónde están.

Una de las dificultades en encontrar las ciudades mayas es el hecho de que durante el Colapso Maya, los mismos pobladores decidieron abandonar sus ciudades y trasladarse a la selva para obtener un nuevo inicio después de borrar su memoria (es una de las teorías). Las ciudades mayas abandonadas probablemente fueron invadidas por la naturaleza antes de la llegada de los españoles.

En 1970, un explorador llamado Eric Von Euw se aventuró a la selva mexicana de la península de Yucatán cerca de la frontera de Guatemala y encontró una fachada increíble grabada con una deidad que representaba el monstruo de la tierra y la fertilidad. Este explorador realizó unos dibujos que nunca publicó y el lugar permaneció como un misterio que llamaron “Lagunita”.

Ahora, cuatro décadas después, otro explorador entró en la selva de Yucatán para encontrar Lagunita. Después de una expedición de dos meses el arqueólogo Ivan Sprajc de Eslovenia redescubrió Lagunita. Permaneció escondida por tanto tiempo debido a la poca información que había sobre la misma. “En la selva, puedes estar a 200 metros de una ciudad escondida y ni siquiera sospechar que está ahí”, explicó el arqueólogo.

El sitio fue encontrado gracias a la ayuda de fotografías aéreas, pero pudieron identificar Lagunita cuando vieron la fachada y la compararon con los dibujos de Von Euw.

Lagunita formaba parte de la ciudad de Tamchén, que significa “pozo profundo”. Ambos lugares parecen haber sido abandonados alrededor del año 1000 A.D. “Las puertas de Lagunita representan la entrada a una cueva y al sub mundo acuoso, un lugar de origen mítico del maíz y morada de los ancestros”, explico Ivan.

Este descubrimiento es sólo la punta del iceberg de lo que fueron las ciudades mayas. Cada año que pasa, la naturaleza esconde con más verdor los vestigios de esta mágica y misteriosa cultura. Solo el futuro sabrá si seguiremos descubriendo nuevas ciudades antiguas o dejaremos que el tiempo tape con más capas la Historia antigua del territorio.

 

Recibe lo mejor de Un día más Culto en tu mail
Suscríbete a nuestro newsletter y recibe nuestro mejor contenido

Dejar un comentario

Desplazar hacia arriba