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Las Cuatro Estaciones de Vivaldi

Antonio Lucio Vivaldi compuso unas 770 obras, de entre ellas, 477 fueron conciertos y 46 fueron óperas. Su maestría se refleja en haber cimentado el género del concierto, que fuera el más importante de su época.

Vivaldi vivió la transición del siglo XVII al XVIII y con ello, fue testigo del fin del periodo barroco. En ese momento, la música europea había evolucionado, del estilo del Medievo a la ejecución de varias melodías simultáneas. Es decir, la música ahora se componía en polifonías.

En el Barroco, la música se organiza en tres episodios diferentes, cada uno con una velocidad y ritmo diferentes, siguiendo un esquema rápido-lento-rápido. El efecto se puede lograr mediante la acumulación de instrumentos donde primero interviene toda la orquesta y luego solamente un pequeño grupo instrumental (concertino).

Justamente Las Cuatro Estaciones, escrita en 1725, se conforma por conciertos para violín en los que la orquesta actúa, no como acompañamiento, sino como relieve que ayuda al desarrollo de la obra. En esta composición, se encuentran ejemplificadas las características del concierto barroco: contrastes de tiempo bien definidos, la división en tres partes, elemento dinámico de eco, un solista virtuoso que se desprende del concertino y finalmente, la aspiración de imitación de la naturaleza.

Primavera

La primavera es el Concierto nº1 en Mi mayor y está divida en dos libros, cada uno con seis conciertos que, en las explicaciones de la partitura escritas por Vivaldi, se describe como “el canto de los pájaros, los truenos…”. Este concierto consta de tres movimientos: Allegro – Largo – Allegro.

El primer Allegro anuncia la llegada de la primavera con el canto de los pájaros y el agua brotando. El Largo trata sobre un pastor de cabras que duerme la siesta bajo un frondoso árbol. Finalmente, el segundo Allegro, pastores y ninfas danzan gozosos por la llegada de la primavera.

Verano

Igualmente, dividido en tres partes, en el Allegro non molto se describe el intenso calor de verano, se escuchan las aves, un fuerte viento, el llanto del pastor por miedo a la tormenta y finalmente los vientos huracanados. El Adagio describe el temor del pastor mientras en el Presto, los rayos iluminan el cielo y se describe un ambiente pleno de tempestad.

Otoño

El primer Allegro se refiere a los campesinos que celebran la recolección de la cosecha. Está presente un borrachín que después de varias travesuras, se queda dormido. En el Adagio molto, los demás campesinos acompañan al borracho hasta que el sueño los vence. El segundo Allegro se refiere al entusiasmo de los cazadores que se dirigen al bosque.

Invierno

Los efectos del frío quedan descritos por un Allegro non molto. Se escucha el castañear de los dientes, el tiritar del cuerpo y la furia de la tormenta. En su segundo movimiento, Largo, se evoca una tarde de lluvia al abrigo de casa, al calor del fuego de la chimenea. Finalmente, el segundo Allegro, hace referencia al caminar despacio sobre el hielo que comienza a agrietarse. Se filtra el fuerte viento pero queda una sensación de grandes alegrías.

En la edición original de la obra, Vivaldi incluyó también cuatro sonetos, escritos por él mismo, que sirven de apoyo literario de la partitura.

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