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Autobiografía de un Yogui

Si pudieras planearlo, ¿qué regalo dejarías detrás de tu muerte? Steve Jobs, lo tenía muy claro. Sabía que dejaría este plano existencial y tenía un último regalo para sus amigos. Al finalizar su memorial, regaló 500 copias del libro de Paramahansa Yogananda, “Autobiografía de un Yogui”. Sin duda, un gesto bastante especial como un último pero muy profundo mensaje.

Lo que Paramahansa Yogananda enseñaba era algo bien conocido en la India, pero su mensaje en Occidente resonó con fuerza. Su libro es pues, un recuento de primera mano de sus experiencias de vida que inician con una profecía:

“Mucho antes de que Yogananda naciera, un santo llamado Babaji vivía en los Himalayas. Un día, Jesús se apareció ante él y le dijo que aunque sus seguidores aún hacen buenas obras, han olvidado cómo entrar en comunión con él internamente, en meditación.

Le pidió a Babaji que enviara a alguien al Oeste, para recordarle a su pueblo que el objetivo de la vida es volverse uno con Dios a través de la comunión interna. Esa persona fue Yogananda”.

Dentro de sus enseñanzas, aunque muchas, destacan:

  1. No existe más que Dios: Dios existe tanto dentro y fuera de toda manifestación. Él da existencia a este mundo por medio de su sueño. El objetivo de la vida es despertar del sueño y darse cuenta de la unidad con Él.
  2. Meditación diaria: Meditar aquieta la mente, ayuda a interiorizar el prana que se dirige hacia el exterior y centrarlo en el ojo espiritual, concentrándose en Dios.
  3. Prana: El prana nos mantiene vivos, saludables e incluso, nos permite ser exitosos. La vida mejora cuando aprendemos a controlar la energía. Yogananda decía que le verdadero altar no está en ninguna Iglesia sino dentro de nosotros mismos.
  4. Karma y reencarnación: Cada pensamiento, sentimiento y acción genera una onda de energía destinada a regresar a nosotros, lo que damos es lo que recibimos. La forma de liberarnos del ciclo kármico es aceptar la vida, ser ecuánimes y alegres.
  5. La santidad no está en una cueva: Antiguamente los buscadores sinceros evitaban la actividad mundana y se retiraban para guardar silencio en cuevas y monasterios, pero en realidad, la vida se trata de trascender las pruebas mundanas para encontrar a Dios en cada persona y actividad, así que no es necesario alejarte de tu mundo.
  6. La felicidad evoluciona: En un primer momento la felicidad se busca en la pereza y la sensualidad, después en la acumulación egocéntrica de posesiones y poder. Posteriormente se convierte en un deseo de ayudar a los demás y finalmente, en la realización del ser.
  7. Comunidad espiritual: Las comunidades proveen un ambiente óptimo para la búsqueda de la felicidad y Dios.

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