Home / Recomendación Literaria / Cuentos de Leonora Carrington

Cuentos de Leonora Carrington

Leonora prefirió siempre el cuento por encima de cualquier otro género. Fue una pertinaz retratista y articuladora de sueños, horrores y deseos infantiles aunque solo pocos han sido capaces de ser enunciados al mundo.

La obra de Carrington, escrita, hablada, dibujada, sigue recordándonos que no sólo somos nuestros sueños, sino que lo soñado dialoga con el niño que fuimos y que continuamos siendo.

El que escucha y mira este texto multipinto, a la vez dulce y polisémico son espectadores, testigos del debate que Carrington mantuvo siempre consigo misma: la discusión, sutil o atormentada, del creador con su imaginario, son sus horrores, anhelos y la memoria de vida que, catapultada por la experiencia de la maternidad, recuerda en qué medida somos el miedo a nuestros deseos.

Caricaturesca y monstruosa, inconclusa e imperfecta, es la prosa de Carrington, despeinada, espontánea e inacabada como la mente del niño y la del artista.

La mayor parte de la obra literaria de Carrington fue escrita en francés, pero algunos cuentos fueron escritos en la lengua que la arropó en la última y más próspera etapa de su actividad artística. El español, lengua de su exilio y de sus hijos. Un español espontáneo y de ahí lo imperfecto de su gramática.

 

Juan Sin Cabeza

El Niño Juan Tenia Alas en lugar de orejas –

Se Veia raro – “Mira mis orejas!”

La gente se espantaron –

En la noche Juan le gusto mover sus

orejas – Una Noche le movieron tanto que

su cabeza se fue Volando por la Ventana –

Juan quedo sin cabeza y no pudo llorar

el Niño sin ojos ….. ENTONCES …

se levanto y fue corriendo atras de su

cabeza que fue volando de Arbol a Arbol

Como si fuera un pichon.

La mama del Niño mirando por la

Ventana vio su Niño corriendo en la Noche

“Donde vas?”

“Se fue mi cabeza”

“Que disgracia” dijo la pobre Mujer.

“Ha! Ha! HA!” que si reia la cabeza.

Juan corrio mucho pero no podria alcanzar

su cabeza que siempre voló riendo.

“Prestame su lazo” dijo Juan

a un hombre – “Sí”

Con el lazo Juan pesco su Cabeza

Volvio el Niño a su casa muy cansado con

la cabeza brincando atras fuertemente amarrada

por el lazo –

“Mama,” dijo Juan, “Pegame mi Cabeza

y su mama pego la cabeza en los

hombros del niño con chicle –

Pero

como era en la noche le pego al reves.

“Que no te Vuelve escapar tu cabeza”

Y Juan tomo mucho cuidado –

 

El Nino Jorge

Jorge le gusto comer la

pared de su cuarto.

“No lo haces”

dijo su Papa –

El Niño Jorge Seguio

comiendo pared –

Su papa fue a la Farmacia y le compro

una botella de pastillas de

pared.

Jorge comio todos –

Crecio una casa de

su cabeza

Era contento jugando

con la casa –

El Papa quedo Triste

porque dijeron: “Que

Niño Raro tiene usted Señor.”

Recibe lo mejor de Un día más Culto en tu mail
Suscríbete a nuestro newsletter y recibe nuestro mejor contenido

Dejar un comentario

Desplazar hacia arriba