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Algunas verdades sobre la marihuana medicinal

La marihuana es en realidad, toda una familia de plantas. Claro, las que más se acostumbra fumar son las que contienen mayor concentración de cannabinoides (tetrahidrocannabinol (THC) y cannabidiol) que producen efectos en el organismo y que pueden incidir en la función cerebral.

El THC deprime el sistema nervioso central, generando sensación de bienestar y tranquilidad. Reduce la ansiedad pudiendo provocar euforia. Puede estimular el apetito, reducir náuseas, espasmos, además de causar somnolencia y reducción de la percepción del dolor.

Por su parte, el cannabidiol reduce ansiedad, ayuda a atacar las células cancerosas en el cáncer de mama y tiene acción anticonvulsiva.

En un estudio de la revista Medicina Clínica de Barcelona, se muestra la eficacia de la marihuana contra dolores debidos al cáncer, enfermedades del sistema nervioso y cirugías, igualmente para tratamiento de síntomas de artritis reumatoide y enfermedades inflamatorias intestinales.

La marihuana medicinal podría sustituir a los analgésicos opiáceos como la oxicodona, morfina y tramadol, fármacos que pueden tener efectos secundarios además del incrementar el riesgo de muerte por sobredosis conforme el organismo desarrolla tolerancia.

Si bien la marihuana parece ser una alternativa para mitigar dolores crónicos, también es cierto que el efecto psicoactivo del THC sigue presente. En dosis mayores puede llevar a estados de ansiedad, pérdida de atención, disociación, paranoia, ataques de pánico y psicosis. Aumento del ritmo cardíaco y sed son también otros efectos físicos que se pueden experimentar.

Así mismo, existen diferentes estudios que demuestran que la cannabis es una sustancia adictiva y provoca dependencia física y psicológica. Un estudio de la Psychiatry and Clinical Neuroscience concluye que hay efectos neurotóxicos significativos en ciertas zonas cerebrales en consumidores habituales que, en el largo plazo, modifica la estructura misma del cerebro.

Finalmente, por la relativa novedad del uso medicinal de la marihuana, no existen estudios suficientes que ayuden a los expertos a recetar lo que un paciente necesita con precisión para contrarrestar malestares particulares.

Así, la decisión, prácticamente queda en manos del consumidor.

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