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El terrorífico síndrome de Cotard está para morirse

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¿Has conocido personas que parecen muertos vivientes? Es decir, ¿individuos que están cansados de sus vidas y sólo esperan el fin de semana para seguirse quejando un poco más? Pues ellos muy bien podrían pasar a mejor vida y nada lo agradecerían tanto pues aunque vivan hasta los 80 años con este síndrome, habrán dejado de vivir desde los 26. Bueno, según los médicos el síndrome de Cotard, es la enfermedad más extraña de todo el mundo.

Quienes padecen esta condición tienen la ferviente convicción de estar muertos. Ningún estímulo es de su interés, ni siquiera la acción de comer está contemplado en sus planes; sienten que sus órganos ya no funcionan y que ningún tratamiento hará efecto. ¿Puede haber algo peor? Incluso las personas con cáncer tienen fe para seguir adelante y sobrevivir a la enfermedad.

Este terrible síndrome fue analizado por primera vez por un neurólogo francés llamado Jules Cotard, quien aportó a la medicina y psiquiatría el asombroso caso de sus pacientes. Su primer caso fue el de “Mademoiselle X” que tenía 43 años y estaba convencida que no tenía ningún órgano en su interior y que su cuerpo era simplemente un empaque con hueso dentro, que se descomponía con el pasar del tiempo. Pero sus malestares no terminaban ahí, ella juraba que tampoco tenía un alma y que no le hacía falta, ya que ni Dios ni Satán tenían que juzgarla.

Síndorme de Cotard

Cuando Cotard le preguntó a Mademoiselle X de qué manera podría encontrar al fin el eterno descanso, ésta contestó “quemándome”, de esa manera podría desaparecer lo poco que quedaba de ella.

Así fue como Jules Cotard descubrió este peculiar síndrome, pero fue hasta los 90´s cuando la enfermedad fue analizada para establecer 3 categorías de ella.

  • La primera es una forma particular de depresión psicótica que incluye ansiedad, delirios melancólicos, culpabilidad y alucinaciones tanto visuales como auditivas.
  • El segundo tipo está estrechamente relacionado con delirios hipocondríacos y nihilistas, pero no se presenta la depresión.
  • El último presenta depresión, graves episodios de ansiedad, delirios de inmortalidad, pensamientos nihilistas y comportamientos suicidas.

Cada uno de estos males tiene un tratamiento diferente en cuanto a fármacos y terapias pero la realidad es que un paciente nunca se cura por completo sino que éste debe seguir con el medicamento por el resto de su “vida”.

Y aunque parezca completamente normal sentir un poco del síndrome de Cotard todos los lunes por la mañana es necesario recordar que hay un maravilloso mundo ahí afuera que te está esperando junto con un millón de placeres. Deja de ser un muerto viviente y comienza a disfrutar plenamente.

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