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El mundo después de la ceguera

Éramos demasiado pequeños cuando vimos el mundo por primera vez. ¿Qué pensábamos de las luces, colores y destellos? Difícilmente podríamos saberlo de no ser por testimonios de aquellos que habiendo nacido ciegos, recuperaron la vista años después.

Uno de los primeros casos documentados respecto de recuperación de la vista fue el de un hombre de 50 años y su primer deseo fue, no haber recuperado la visión. Las primeras impresiones fueron caos, confusión, incertidumbre y temor. Su evolución se observa a través de los dibujos que realizó durante los primeros meses. Primero, eran formas sencillas y poco a poco, los detalles aparecieron.

Martillo, primer dibujo a los 48 días de la operación.

A diferencia de los bebés, sus cerebros están preparados para aprender y es que en realidad, no tienen gran opción, además del hecho de que están siempre asistidos y el mundo se les va revelando poco a poco. Tienen tiempo para entenderlo y cuando están listos, es entonces que interactúan.

A las personas ciegas, al recuperar la visión, se les obliga a cambiar su sistema sensorial familiar, en el cual confían y con el cual han aprendido a interactuar y pertenecer en el espacio. En ocasiones, el esfuerzo de asimilación les supera. Muchos pacientes simplemente optan por cerrar los ojos y fingir ceguera. La depresión se convierte en algo común.

Autobús, 48 días después de la operación

Ver el mundo requiere observar un objeto en donde el ojo requiere percibir la imagen y ésta, a su vez, debe ser reconocida por el cerebro. Este proceso por natural que parezca, requiere práctica y capacidad cerebral. Frecuentemente, los pacientes con agnosia o “ceguera cerebral” presentan daños cerebrales o bien, pierden la capacidad de interpretar lo que observan. Para ellos, son formas circulares, cuadradas pero sin sentido funcional.

Las distancias o sentido de profundidad son uno de los principales problemas a los que se enfrenta. Un hombre veía que la gente que se alejaba de él, inexplicablemente se encogía de tamaño. Otro hombre, a fin de procesar la percepción espacial, salía al campo y lanzaba su bota con la fuerza que le era posible. Posteriormente, alargaba su mano para recogerla y, si estaba fuera de su alcance, daba un paso hacia delante y otro más, hasta que la alcanzaba.

Un hombre, 48 días después de la operación.

Las pinturas o las representaciones bidimensionales son otro de los grandes retos para las personas que recuperan la vista. Logran comprender objetos reales, pero no los pintados. Incluso cuando entienden lo que las obras representan, las sobras que normalmente funcionan para definir mejor la profundidad y espacio, se perciben como manchas oscuras, sin más.

Las expresiones faciales son también algo enteramente nuevo y son incapaces de leer rostros y sus emociones. Incluso, algunas personas tienen problemas para diferenciar entre rostros masculinos y femeninos.

Aprender a ver es un proceso complejo que conlleva tiempo, práctica y habilidad mental. Las intervenciones quirúrgicas en los niños tienen, mayor éxito pues asimilan el mundo más rápidamente.

Autobús a) 6 meses después y b)un año después.

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