Home / Historia / Chucho el Roto

Chucho el Roto

Durante el porfiriato uno de los objetivos más apremiantes era la de pacificar a la nación y ¡a toda costa! Prevalecía entonces un clima de desigualdad de la riqueza, explotación y pobreza de la mayoría de la población.

Los problemas sociales tenían también escenarios públicos como las huelgas en las calles, levantamientos armados, latrocinio y bandidaje. Los transgresores de la ley y los que iban tras la élite, fueron muy perseguidos y denostados por los sectores aliados al régimen. La prensa se dedicó a censurarlos y difamarlos y así, resultó que algunos transgresores adquirieron gran prestigio ante la población como “Santanón”, “Chucho el Roto” y “El Chalequero”.

Chucho el Roto fue un ladrón que generó leyenda, su nombre fue Jesús Arriaga, “roto” por lo elegante y por su fama de hábil, generoso y galanteador. Era delincuente y costó mucho trabajo atraparlo. Finalmente murió de disentería en la cárcel.

Alguna vez le preguntaron que si había robado a casas de préstamos y el respondió “¿de cuándo acá es un crimen robar a los usureros?”.

En ese entonces, las penas oscilaban entre un mes y cuatro años de prisión según lo robado , pero ni la vigilancia ni las penas que se fueron incrementando lograron controlar o reducir el vandalismo en el país.

Recibe lo mejor de Un día más Culto en tu mail
Suscríbete a nuestro newsletter y recibe nuestro mejor contenido

Dejar un comentario

Desplazar hacia arriba