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El sarcófago de Tutankamón

Un día como hoy pero de 1923, la tumba de Tutankamón era abierta por primera vez en el Valle de los Reyes. El sarcófago era revisado e imágenes sorprendentes eran filtradas a los medios.

Por primera vez, el ajuar funerario completo era revisado permitiendo el entendimiento de lo que significaba el Más Allá para los antiguos egipcios.

Howard Carter, el descubridor egiptólogo británico, describe su sorprendente hallazgo como una habitación parecida a un museo repleta de objetos que iban desde los familiares hasta algunos totalmente desconocidos. Todo amontonado en una profusión interminable.

Una inscripción de una copa de alabastro lee: “Que viva tu ka, y puedas pasar millones de años, tú, amante de Tebas, sentado con la cara mirando al viento del Norte y con los ojos mirando la felicidad”.

El ka era una suerte de doble del difunto que le acompañaba en la vida terrena y debía ser alimentado en la otra vida.

Dos estatuas llamaron inmediatamente la atención de Carter quien al respecto, menciona: “figuras negras de tamaño natural de un rey, una frente a la otra como centinelas, con faldellín y sandalias de oro, armados con un mazo y un báculo y llevando sobre la frente la cobra sagrada como protección”. Una de éstas representaba el ka de Tutankamón.

Tutankamón fue considerado como la encarnación del dios Horus, a su muerte se convertiría en Osiris, dios del mundo de los muertos. Diferentes cetros heka (cayado) y neje (flagelo) fueron encontrados, símbolos de la autoridad real. Lo miso que la diadema de oro y restos de un vestigio del khat, tocado de la realeza que recoge el cabello como si fuera una bolsa de tela que llevaba cosidos una cobra y un buitre.

El trono, otro de los grandes tesoros artísticos de la tumba, quizá el mayor descubierto hasta entonces: totalmente recubierto en oro, adornado con vidrio y piedras incrustadas. Las sillas eran símbolo de autoridad y prestigio. En el respaldo de éste, se representaba una escena en la que Tuntakamón aparecía con su mujer Ankhesenamón quien aplicaba perfumes al cuerpo del faraón.

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