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El Kung Fu Ovárico

En realidad existe y se refiere a los ejercicios sexuales taoístas. Pese a lo peculiar del nombre, Kung Fu significa disciplina o trabajo intensivo. Así, esta práctica es una expresión de poder, control y de tener capacidad para regir el cuerpo y la vida sexual.

Los ovarios y la fuerza vital

La energía Jing, se encuentra en gran parte en los ovarios, donde se producen las hormonas que determinan los pechos de una mujer, su voz, etc. Los ovarios producen constantemente energía sexual. Después de una ovulación y antes de la menstruación, esta energía disminuye.

Con la Respiración Ovárica, la menstruación se convierte en energía superior o vital que prolonga la juventud y aporta suficiente energía creativa y curativa que finalmente, puede elevar el potencial de fuerza vital de una mujer.

 

Energía ovárica

El taoísmo utiliza esta energía para el desarrollo de la consciencia superior. No sin antes pasar por un proceso de limpieza de los órganos internos de emociones negativas a lo cual le denominan Alquimia Interior; esta alquimia es lo que antecede a la evolución espiritual.

Ovarios en el sexo

Los ovarios aportan la mayor parte de la energía durante la excitación sexual. En realidad, participan muchos órganos (hígado, bazo, riñones, corazón, pulmones y cerebro) además de las glándulas pituitaria, pineal, timo, tiroides y adrenal. Todas las energías se mezclan para formar la energía sexual, una fuerza elevada que nos lleva al punto del orgasmo.

El Kung Fu Ovárico recomienda superar el hábito del placer de pérdida de energía para convertirla en energía superior, guiándola por la espina dorsal hasta el cerebro. De esta manera se revitaliza el sistema nervioso, aumenta la fuerza del cerebro y la memoria, además de mantenerla sana y jovial.

Este secreto era compartido por los sabios taoístas a las emperatrices y concubinas del emperador, permitiéndoles la capacidad de conservar su actividad sexual por tiempo prolongado, belleza y salud.

 

Respiración Ovárica

Aunque es toda una disciplina, mucho más rica de lo que aquí se resume, la respiración consiste en centrar la consciencia en los dos ovarios para después acumular energía de la zona. Posteriormente, se desplaza dicha energía por el útero hasta el perineo. Desde allí, se guía por la espina dorsal hasta llegar al cerebro. Con la lengua en el paladar se hace descender la energía hasta el obligo, donde queda almacenada.

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